VAMPIROS Y AMOR

Melisa es una vampira perteneciente a los Argentum, una de las familias más antiguas e importantes de su raza. Desde pequeña ha vivido una vida llena de restricciones por culpa de un padre demasiado exigente y anticuado. Será en su aburrido vigésimo cumpleaños cuando conocerá a Leandro, un vampiro de atrayentes ojos grises dispuesto a…

¿Qué querrá realmente ese vampiro de ella? Descúbrelo en Colmillos del pasado.

El Leandro que ella recordaba era un niño triste, pequeño y asustadizo. No un desvergonzado, extrovertido y atractivo vampiro. ¿A caso es esto posible?

Melisa

Estoy a punto de cumplir veinte años. Se supone que ya soy mayorcita para tomar mis propias decisiones pero mi padre sigue controlando cada atisbo de mi vida. ¡Hoy todo cambiará! ¿Por qué? Tengo un plan, bueno…tenemos, Catrina y yo vamos a escaparnos de casa y celebraremos mi cumpleaños por todo lo alto.

Leandro

Quizá Mel ya se ha olvidado de mí. Aunque yo, bueno… recuerdo a esa niña que jugaba en su columpio. Nuestro reencuentro no será pacífico y menos cuando conozca los planes que tiene su padre para ella, ¡querrá matarme!

Fragmento de Colmillos del pasado:
Una diminuta sonrisa helada perdida en una turbia madrugada.
Ojos que ven lo imposible rodeados por un corazón triste.
Una mano enguatada de lana deshilachada por el paso del tiempo.
–Dime, ¿te doy miedo?

Fragmento

—Está bien, pero quiero hacerlo a mi manera —le contestó Melisa.

—¿Eso es un «puede»? —preguntó Leandro con un brillo en la mirada.

—Solo si las cosas son como dices. Ahora me largo, me has amargado la noche. Dile a Kevin que vuestros problemas se resuelven fuera de la ciudad, si llega a mis oídos un nuevo altercado, no habrá boda.

—Recuerda que los vampiros somos rápidos.

—¿Qué quieres decir?

—Que tienes poco tiempo para decidirte, Melisa.

Comentarios de la autora:

Colmillos del pasado es una novela de fantasía que cree con la idea de unos jóvenes vampiros ricos como protagonistas. Quería preservar la idea romántica y nostálgica de los vampiros de la época victoriana (con un aura triste y atormentada) pero con un «toque» más moderno y particular (mucho más directos y sarcásticos). De esta forma nació esta pequeña historia un poco caótica, repleta de ingredientes y más triste de lo esperado. A día de hoy debo confesar que me encantaría seguir experimentando con los vampiros ya que son unos seres que me resultan particularmente interesantes. ¿A vosotros también?

Visita el tablero de Colmillos del pasado para disfrutar de más contenido